lunes, 24 de agosto de 2015

ENNA y VILLA DEL CASALE camino a Siracusa 24/8/2105

El día de hoy ha sido bastante agotador, mucho coche pero cansado. Nos hemos despedido de Palermo, que pena! Nos levantamos prontito y fuimos Juan, Pedro y yo a desayunar a nuestro bar de todos los días: es curioso, desde el primer día, en vez de comprar café y leche y eso, hemos ido a desayunar al café de abajo, vaya panda de vagos! El señor se despidió de nosotros efusivamente. A partir de ahora, en Floridia, a las afueras de Siracusa, vamos a desayunar en casa. Otra de las medidas a tomar es dejar de comer todos los días como si fuera el último día de nuestras vidas!! Ya esta bien, nos estamos poniendo que nos van a cobrar extra los de ryanair!! Bueno, pues eso, que nos despedimos de nuestro casero que fue amabilísimo (nos regalo una botella de vino!) y ciao.

Vista de Caltanissetta, en frente de Enna desde la carretera.
Caltanissetta

La roca de Ceres, en Enna.

Ahora se trata de cruzar la isla desde el oeste, pasando por el centro, hacia el este, donde está Siracusa. En el camino, dos paradas largas: Enna y la villa romana del Casale en Piazza Armerina. La ciudad de Enna es la más alta de Italia, cuelga de un enorme farallón a casi 1000 metros de altura. Tiene un castillo donde los notables sicilianos ofrecieron la isla al rey de Aragón después de masacrar a cuanto francés había en Sicilia (vísperas sicilianas) y una roca enorme, donde había un templo a Ceres del que no queda ni rastro. Mucha historia, incluida la fantasiosa "casa de Cicerón" y la horrible estatua de 1960 a Euno, el esclavo que se rebeló contra los romanos 60 años antes de 
Espartaco y que acabó como él. Eso sí, desde aquí la vista del Etna, espectacular. Comimos en Enna no demasiado bien: como no tenían rúcula, querían reemplazarla con lombarda o algo parecido.

Que horrible estatua! Euno, esclavo rebelde, en Enna.

 "Casa de Cicerón" 



Castillo de Enna


En descarga de la camarera, os diré que me invitó a una tarrina de helado buenísimo porque no me había traído la rúcula. La cerveza que tomó Pedro y yo le ayudé era una siciliana con aroma de no se qué, pero estaba muy buena.mientras Jorge chupaba del wifi del restaurante los demás nos fuimos al museo arqueológico a buscar peces del II a.C. No encontramos nada ni medianamente convincente pero el señor del museo recobró la fe en la especie humana, porque debía pensar que nunca nadie iba a visitarlo jamás. 
Reanudamos viaje por estas carreteras tan tremendas y llegamos a la villa del Casale, después de Piazza Armerina. Bueno, impresionante. En mi vida he visto tal cantidad de mosaicos en mejor estado, es increíble. Se trata de una villa enorme (casi como la de William Smith en L.A., según Juan, en la que se puede uno perder si q te encuentren) con unas veinte habitaciones de distintos tamaños y todas con mosaicos en el suelo, unas de caza, de pesca, de mitología, de animales, y la famosa de las mujeres atletas.

Villa del Casale, Piazza Armerina
En fin, espectacular de verdad. Estuvimos muy entretenidos viendo las distintas salas y haciendo fotos aunque no estaba permitido, pero por otra parte no había nadie que no hiciera fotos, así que nosotros también!

Finalmente, seguimos camino hacia Floridia, a las afueras de Siracusa donde vivimos ahora, y aquí estamos, disfrutando de una casa enorme y horrorosa, con una terraza que valdría para jugar un partido de fútbol!! Es un piso feo donde los haya pero esta limpisisimo, mucho más que el de Palermo!


Una nueva canción para nuestra lista: "let's Marvin Gaye And get it on", de Charlie Puth y Meghan Traynor, a todas horas en la radio.

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