lunes, 31 de agosto de 2015

Juan opina.


Colaborador invitado: Juan
Como sabréis, hemos estado usando un coche de alquiler para movernos por Sicilia, claramente nos hemos movido bastante, ya que sumamos 2.300 km al coche y, cómo no, ahora os contaremos algunos de los problemas que nos encontramos a lo largo del camino. Esta es la sección de tráfico sobre Sicilia, que es como el resto de Italia pero peor. 
Nada mas tener el coche de alquiler y salir a la carretera nos dimos cuenta de lo terrible que es, recuerdo que el primer día, al enganchar con la autopista, un camión de los grandes, pero sin remolque, quería adelantar, pero como estábamos nosotros en el carril rápido no podía, así que decidió que sería una gran idea pegarse a nosotros hasta que nos quitásemos, esto en ingles se conoce como tailgaiting y es tremendamente peligroso porque no da la posibilidad de reaccionar a tiempo ante una frenada. El primer día llegamos a Palermo por la noche y en un semáforo en rojo nos detuvimos ya que la ley lo dice así, los palermitanos no lo ven así, para ellos los semáforos son: ahora estamos probando una luz roja, en un minuto probaremos una verde, no significa parar o tener cuidado al cruzar. También estuvimos apunto de llevarnos a una moto por delante, aquí es costumbre no mirar cuando se gira, los sicilianos utilizan la filosofía de "ya parará el otro".

La autopista:
Las autopistas son terribles, están llenas de baches y otros problemas en el asfalto y aún así el limite es de 130 km/h. Los carriles son mucho más estrechos que en España y el arcén existe solo en el lado derecho aunque desaparece cuando ponen una salida o una entrada, el carril de incorporación es el arcén. Uno de estos días viajando de noche nos encontramos con 3 problemas o casi accidentes distintos. El primero fue causado por un coche, como aquí todo el mundo se choca pues muchos coches están en mal estado, este coche estaba en tan mal estado que a 130 km/h se descompuso un trozo de parachoques que salió disparado, por suerte lo pasamos por encima sin problema o daño alguno. Poco después de este incidente adelantamos a un camión que yo noté que estaba un poco inclinado y justo cuando estábamos adelantando me fijé en su rueda trasera:  ¡estaba pinchada! Pero no solo estaba pinchada, el tío seguía a una velocidad normal y ya no le quedaban restos de neumático, la llanta estaba soltando chispas. El último incidente en este viaje está relacionado con los carriles de incorporación que os mencioné antes, como el carril es el propio arcén, no hay espacio y prácticamente se incorporan directos a la autopista así que una grúa entró a toda leche como loco y casi arrasa con nosotros.
Por fin el coche ha sido devuelto sin rasguño alguno y podemos decir que hemos sobrevivido a Sicilia sin chocarnos, aunque sí vimos choques, unos cuantos.

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